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Ser Perfeccionista: ¿Un Arma Perfecta?

¿Las cosas tienes que hacerlas por ti mismo?, ¿Te afecta cuando las cosas no salen como esperabas?, ¿Te autocriticas a menudo?, ¿No soportas la idea de fracasar?, si dijiste sí a todas estas preguntas, déjame decirte que presentas el síntoma de ser una persona perfeccionista.

Pero tranquilo, no temas que ser perfeccionista sea algo realmente malo y a través de este artículo te demostraré que la clave radica no en ser tan exigente contigo mismo.

Recuerda que los extremos no son malos. El perfeccionismo, si bien nos puede resultar un mecanismo para esforzarnos, dar lo mejor de nosotros mismos y de esta manera ser cada día más excelentes, óptimos en lo que hacemos, debemos tener en cuenta que si es nuestro manubrio que conduce nuestras vidas y nuestra guía, termina convirtiéndose en un aparatoso instrumento que te dejará insatisfecho, frustrado.

Una cosa es motivarnos a hacer las actividades con excelencia y otra es obsesionarnos con la idea de que no está permitido fracasar.

Para no ser tan perfeccionista te daré los siguientes consejos que pondrás en práctica y verás que todo saldrá mejor de lo que te lo esperabas.

  • Trabaja en equipo: Muchas de las actividades en las que estamos inmersos, no estamos solos. Siempre debemos estar en compañía para elaborar algún proyecto, trabajo y para su realización es necesario el trabajo en equipo. Si eres una persona perfeccionista, ten en cuenta que cada miembro tiene una función en particular, no puedes hacer el trabajo solo tú, y pensar que el resto son incompetente para hacerlo. El trabajo en equipo implica una distribución de las tareas de acuerdo a nuestras competencias, así que anímate a compartir el trabajo, a dejar que los otros hagan su trabajo. Verás cómo se sentirá la armonía en el equipo y los resultados serán los deseados, porque hubo la colaboración y aportes de cada uno. Dos cabezas piensan más que una.

 

  • Siempre habrá eventos fortuitos: En muchas ocasiones las cosas salen mejores cuando no se planifican mucho. No te frustre si las cosas no salen al pie de la letra como las tenías planificadas. Dale paso al factor sorpresa, y sácale provecho. No te opongas a las cosas nuevas. La clave está en verle el lado positivo y utilizarlo a favor. No sea el impedimento de que las cosas salgan excelentes y emocionantes. Date la oportunidad de que la vida te sorprenda.

 

  • Disfruta lo que haces: El perfeccionismo nos mantiene ocupado en que todo salga bien, y olvidamos de disfrutar el momento. No seamos tan rígidos, el cauce de las cosas hará que todo surja naturalmente. No fuerces las cosas, y vive a plenitud el momento. Recuerda que cada segundo es único y que si nos preocupamos tanto terminamos agotados e insatisfechos, porque las cosas no salen a pie de la letra como está en nuestra cabeza.

 

Ten en cuenta estos consejos y verás cómo comenzarás a disfrutar de la vida y de las actividades que haces día a día. Asume la vida sin obsesión, no te impacientes y sé más tolerable ante las situaciones.

Lamentablemente el perfeccionismo no existe, pero haz tus cosas con la mejor energía, entusiasmo y déjate que la vida te sorprenda. Te aseguro, que ella te tiene alguna sorpresa bajo la manga.


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