vaquita de san antonio

¿Dejarse llevar por qué o por quién?

¿Te pusiste a pensar alguna vez que la mente es lo menos nuestro que poseemos? La mirada que tenemos de lo que nos rodea, como sabemos, se conformó/a de todas las cosas que fuimos y vamos aprehendiendo a lo largo de nuestra vida: experiencias, recuerdos, miedos, etcéteras varios, y está bárbaro, pero a su vez limita nuestra capacidad de conocer y reconocer/nos. Muchas veces sabemos (porque lo sabemos) donde tenemos que dirigirnos o lo que tenemos que hacer concretamente, pero nos llenamos de dudas, le damos mil vueltas, desconfiamos,  racionalizamos, deducimos, sacamos conclusiones, tenemos el hábito de poner todo en duda, esa maravilla que nos enseñó la filosofía; y de esta manera llegamos a un punto en que de pronto aparece un pensamiento que creemos que es aceptablemente lógico, razonable, y se fundamenta. Pero no, no siempre tiene porqué ser racional. Capaz que alguna vez te pasó esto de “sé que esto es así, pero no sé cómo lo sé”…

Mucho ruido y pocas nueces?

 

Cuando la mente está a mil, está haciendo ruido y el ruido no es música, no permite escuchar melodías, disfrutar o analizar a cada instrumento, el ruido es ruido y es bastante molesto, entorpece, perturba, interfiere en el mensaje que nuestro ser realmente  quiere transmitir. Aquí necesitamos alimentar nuestra mente  desde otro punto, desde la quietud, desde la intuición. Primero, necesitamos respirar hondo, conectarnos con el aquí y ahora, con esa música, con la naturaleza, con esto que nos rodea, con esto que nos inunda, y esa bellísima conexión con la naturaleza, nos lleva a la intuición, esa biblioteca llena de complejidades que habita en nuestro ser, y como toda biblioteca tiene un requisito: silencio absoluto.

La intuición amanece en el dejarse llevar

 

Y allí cuando nos adentramos en la intuición es cuando sale el sol… tan brillante y cálido, tan revelador, iluminando los estantes de nuestra biblioteca  donde se encuentran las respuestas, que causalmente eran esas que sabíamos desde el principio, solo que, por no tener un fundamento racional, no tomamos como válidas, dudamos, no confiamos… sin embargo, ahí están… y me permito volver siempre a lo mismo “lo que nos pasa en estos lares”, “escucharse más”. De pronto se me viene a la mente una escena de la película Titanic,  Jack esposado y Rose va a buscarlo para ayudarlo, Jack le pregunta – “¿cómo averiguaste que yo no lo había hecho?”-  Rose le responde – “no lo hice, solo me di cuenta de que ya lo sabía” –. Ella simplemente se escuchó…

Cuando hago un examen me pongo música en el celular.. Justamente para buscar mi silencio y producir desde allí. Cada vez que me pongo a escribir, lo hago con música que me ayude a transportarme hacia esa quietud, donde voy a escuchar/observar en mi biblioteca y utilizar mi mente para darles forma. ¿Sabes? Siempre sentí que Descartes omitió una parte importante cuando exhibió su teoría de “pienso, luego existo”, desde mi punto de vista, debería ser “siento y pienso, luego existo”.

 

Buscando la profundidad

 

Cuando me conecto desde lo profundo, mis sentidos se ponen al servicio de sentir lo que me pasa. Hay algunos seres que desarrollamos muchísimo la intuición, yo me considero una de ellas, desde chiquita era intuitiva, también tiene que ver con mis múltiples estudios, con la creatividad, con los tiempos para disfrutar de mi soledad, con mi manera de observar todo lo que pasa a mi alrededor, de estímulos proporcionados por mis ambientes naturales y energéticos, de los cuales la intuición se nutre. Y  esto es lo que hice el día del examen, me surgió y me dejé llevar por mi intuición más allá de haber estudiado conceptos puntuales, lo hice con la confianza que me ha dado el hecho de que cada vez que me dejo llevar por mi intuición, los resultados son positivos. Y si bien no es algo que utilizo siempre como determinante, sí considero que es la herramienta que más me ayuda en el proceso de tomar decisiones que desencadenan sucesos importantes: si te hubiese respondido conceptos en esos exámenes, este feedback que se generó a raíz de eso, no existiría  ¡y míranos hoy, cuánto hemos crecido! toma nota de todo lo que nos hubiésemos perdido!!!

Entonces: “dejarse llevar como quien es llevado por las olas” “dejarse llevar por uno” o dejarse llevar por el mar?, creo que esto responde a estas preguntas puntuales, dado que ya conozco el “por qué” y también el “por quién”, y en las dos estoy como protagonista.

Me sumerjo en esa ola maravillosa

Entonces me dejo llevar… Sí, me entrego absolutamente, como te decía no siempre tengo intuiciones, pero cuando sucede, lo festejo, les bailo un flamenco, no las dejo a un lado, me escucho, escucho mi silencio, lo disfruto desde la quietud, desde la calma, lo profundo de mi ser me habla sin que aún haya racionalizado nada, porque todo tiene su proceso, su razón de ser, pero el hecho de que hayan aparecido, es maravilloso, entonces  escucho su música, me detengo en cada instrumento,  huelo su perfume, miro sus colores, saboreo ese dulce momento y tomo con mis manos, cuando estoy preparada, la decisión de ponerlo en pensamientos y luego en acciones. ¿Es que acaso hay algo más lindo que vivir despierto?

Peeeeroo… (Siempre hay un pero molesto) ¿Qué pasa cuando racionalizo? Corro el riesgo de que aparezca todo lo que  comentaba al principio, todo eso que fue aprehendido, lo positivo y lo no tanto, esos miedos, esas inseguridades, esas dudas, que generan sentimientos de angustia y ¿a quién le agrada sentirse angustiado? Creo que a nadie. Como te decía, corro ese riesgo, pero ¿sabes qué? A medida que fueron pasando los años analizando mis procesos, me di cuenta de que esa angustia desaparece con la práctica, porque el tiempo que me tomo en escuchar mis intuiciones, es tan rico,  valioso y tan positivo que ha marcado la diferencia en todo, por lo que,  cuando racionalizo me es imposible hacerme preguntas desde un lado negativo con intuiciones positivas, imagínate la sensación de la que vengo cuando más arriba te explico de qué manera me dejo llevar…

Actitud!

Y sí, todo tiene que ver con la actitud dijo alguien algún día (no sé quien ni cuándo), y ojo yo no digo que no haya que evaluar la parte negativa de las cosas, porque por supuesto uno tiene que cuidarse, y al tomar decisiones se tiene en cuenta todo, digo que también se puede pensar lo negativo sin que la negatividad nos afecte emocionalmente. Y esto es lo más difícil de lograr. Esto es lo más complicado para el ser. Pero he podido, y puedo! Doy fe! Y me funciona!

Y por otro lado, está claro que estamos hablando basándonos en el ejemplo de una intuición positiva, linda, ¿cómo hacer este proceso positivo cuando intuimos algo negativo? De la misma manera, me tomo mi tiempo para adentrarme, para escucharme, desde la calma, respiro, porque también entiendo que cuando racionalice todo esto que sienta, se va a magnificar lo predominante y como estamos hablando de algo que puede ser doloroso, con más intensidad intento entrar en la quietud, no por miedo, (en mi caso en particular) yo no le tengo miedo a sentir y el dolor  es un buen amigo y le doy la bienvenida al igual que lo haría si me visitara un nuevo amor, converso con él, picamos algo y me dispongo para disfrutarlo y aprender lo que viene a enseñarme, ¿sabes por qué duele el dolor?

Yo creo que es porque no quiere ser rechazado, y cuando esto sucede a él le da bronca y crece, y se convierte en sufrimiento, así pasa cuando no aceptamos la realidad, y por otro lado el miedo lo hemos aprehendido, tenemos miedo cuando nos sentimos  amenazados por algo que ha registrado la memoria y sale como alarma en cada situación que te lo recuerda, y esto genera inseguridad, entonces cuando he podido identificar desde donde se origina, éste desaparece ¿para qué gastarme de antemano si sé que cada experiencia, lugar, seres humanos son distintos? Nosotros no somos los mismos dentro de cada minuto en que nos vamos desarrollando!

Cuál es nuestro objetivo?

Pero como nada de esto es matemático, ni somos robots, está bueno mantener esa quietud en la que el sentido percibe lo que pasa, hasta que podamos racionalizarlo o al menos, que cuando lo hagamos, la investigación y los interrogantes sean lo más positivos para neutralizar los posibles malestares. El objetivo es creo, ser feliz no? Y creo que está bueno centrar la atención en todas las posibilidades que tenemos, y no en lo que no podemos hacer.

Para mí ser feliz es una decisión que a veces cuesta cuando veo lo que pasa en nuestro mundo, cuando veo un niño revolviendo la basura, cuando veo la injusticia de un jubilado que no le alcanza para los remedios, claro que cuesta, pero luego recuerdo que yo estoy produciendo para intentar mejorarlo y en vez de sentarme a llorar, lamentar o compadecerme, elijo convertir esa energía en la alegría como  combustible que me ayude  para ayudarlos.

 

Entonces?

Dejarse llevar … Es simplemente, lo que estoy haciendo ahora, en este instante en que me acompañas en esta biblioteca colmada del mejor silencio, en este momento en que debía estudiar para los parciales de las cinco materias que curso, y solo me dejé llevar… y estás aquí, compañerx de vuelo,  y tengo la certeza de que no sabes cuánto disfruto que así sea…

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