imagen ilustrativa creencias limitantes

Cómo Cambiar Las CREENCIAS LIMITANTES

A veces nos preguntamos por qué no podemos tener una pareja o el trabajo que deseamos, o los ingresos que necesitamos y damos muchas vueltas o responsabilizamos a terceros o a situaciones que realmente no son responsables de lo que nos pasa.

Siempre he creído que todo lo que nos pasa es por obra y arte de nuestra manera de sentir, de pensar y actuar. (Ahora he cambiado el orden. Hoy creo que es por nuestra manera de pensar, de ahí la info va camino al sentir y luego actuar). Y en nuestra mente están alojadas las creencias limitantes. 

 

IDENTIFICACIÓN

En primer lugar, necesitamos identificar qué es lo que nos pasa con respecto al problema que creemos que tenemos. 

Una de las creencias limitantes que yo solía tener, era la que se refiere al dinero. Siempre tenía problemas de dinero. Una de las cosas que aprendí de mi madre es que si hay deudas, primero se paga y luego se come. Gracias a eso nunca tuve deudas, al tener escasez, prefería no consumir si no estaba segura de que iba a poder pagar.

Cuando decidí, a mis 23 años, abandonar mi trabajo estable para dedicarme íntegramente a actuar, todos mis allegados me hacían la misma pregunta ¿de qué vas a vivir? “porque los artistas se mueren de hambre”… Por lo cual, lo primero que hice fue no usar mis tarjetas de crédito.

Por otro lado, en el seno más íntimo de mi familia, solía escuchar a una persona que siempre tenía quejas en cuanto a la escasez de dinero, quejas cada vez que volvía de trabajar, comentarios en cuanto a que si alguien era rico era porque había robado, “uno no se hace rico siendo decente” … Etc. Etc. Etc.

Más allá (y acá) de que en algunos casos puede o no ser cierto, todo esto, al ser una joven que venía aprendiendo ese tipo de creencias, escuchando ese tipo de comentarios, me llevaban a construirme desde ese mismo lugar, es decir, construía mis realidades en base a lo que aprendía sobre lo que escuchaba y experimentaba. Así solemos construir nuestras vidas, influenciados por el medio en el que nos movemos. ¿O no? Y de esta manera también consumimos las creencias limitantes de los que nos rodean. Copiamos patrones sin saberlo.

Entonces ¿Cuál era la consecuencia de todo esto? No llegar a fin de mes y que muchas veces, la escasez de dinero fuese una constante en mi vida. Porque “los artistas se mueren de hambre”…

Durante mucho tiempo, trabajaba para sobrevivir, “para no morir de hambre” para poder hacerlo, a veces, actuaba en 3 o 4 obras a la vez, hacía changas aparte, sin contar con los tiempos en los que no conseguía trabajo. Solía preguntarme ¿Por qué yo no puedo conseguir un buen trabajo, o al menos bien pago? Y al segundo me preguntaba ¿para qué quiero que me paguen bien si el dinero es una porquería? Así que me conformaba teniendo trabajos mal pagos, pero aun así era feliz por dedicarme a lo que amaba.

Hasta que leyendo muchos libros de ventas y autorrealización, donde podemos encontrar técnicas precisas y mucha psicología, metafísica, entre otras, comencé a ser consciente de las limitaciones que yo tenía en cuanto al dinero, si yo pensaba de esa manera con respecto al dinero, si lo veía como inalcanzable, como asqueroso, como algo que solo se poseía robando, lógicamente el dinero no se iba a manifestar en mi vida. Si yo sentía rechazo hacia el dinero, le enviaba esa energía (A nada ni nadie le gusta ser rechazado) entonces el dinero, obviamente, se alejaba de mí.

Para poder identificar cuál era mi percepción del dinero, lo primero que hice fue preguntarme sobre él:

¿qué es el dinero?

¿qué significa el dinero para mí?

¿Qué pienso sobre el dinero?

¿Qué sensaciones me trae el dinero?

¿Qué me pasa con el dinero?

¿Qué me pasa cuando lo miro, cuando lo toco?

¿Qué tipo de conexión tengo con el dinero?

¿Tengo conexión con el dinero? ¿No la tengo? ¿Porqué?

¿Tengo conexión Positiva o negativa?

No solo pensar estas cosas me ayudó a vislumbrar sus posibles respuestas, sino también anotarlas, escribirlas e ir respondiendo una por una en un cuaderno.

Y las respuestas fueron estas:

¿qué es el dinero? Una porquería, es una traba
¿qué significa el dinero para mí? una herramienta robada
¿Qué pienso sobre el dinero? que es malo
¿Qué sensaciones me trae el dinero? rechazo, asco
¿Qué me pasa con el dinero? lo detesto
¿Qué me pasa cuando lo miro, cuando lo toco? Es sucio, es repugnante
¿Qué tipo de conexión tengo con el dinero?  horrible
¿Tengo conexión con el dinero? ¿No la tengo? ¿Porqué? Si, la tengo
¿Tengo conexión Positiva o negativa? Negativa
¿Cuánto valgo como persona si no tengo dinero? Nada, soy pobre

 

Cuando pude responder estas preguntas, pude detectar cuáles eran mis creencias limitantes con respecto a él. Y ahí comencé a buscar la forma de aprender a darle otra oportunidad.

La ley de atracción 

Entonces comencé a estudiar sobre la Ley de atracción sin saber, en aquel entonces, que esa era la herramienta que hoy conocemos con tal nombre.

Conocer las técnicas sobre esta ley, no solo me ayudó a cambiar mis creencias con respecto al dinero en sí, sino que me ayudó en muchos otros aspectos de mi vida.

¿Qué pasaría si yo, por ejemplo, cambiaba mis respuestas y ponía todo lo opuesto?

¿qué es el dinero? un medio que me permite       satisfacer algunas necesidades materiales (algunas) si quiero zanahorias, también le puedo pedir a mi vecino que me regale una semilla y la puedo plantar en el fondo de mi casa)
¿qué significa el dinero para mí? una herramienta maravillosa
¿Qué pienso sobre el dinero? que es espectacular
¿Qué sensaciones me trae el dinero? de poder, de atracción, seguridad económica, abundancia económica
¿Qué me pasa con el dinero? me encanta
¿Qué me pasa cuando lo miro, cuando lo toco? Me gustan sus colores, su olor, me deleito
¿Qué tipo de conexión tengo con el dinero? Mágica, sensorial, apasionante
¿Tengo conexión con el dinero? ¿No la tengo? ¿Porqué? Si, la tengo
¿Tengo conexión Positiva o negativa? Absolutamente positiva
¿Cuánto valgo como persona si no tengo dinero?   ¡Qué pregunta tonta! El dinero no tiene nada que ver con mi valor como ser humano.

Lo que siguió, fue que varias veces durante el día, leía estas notas, las repetía, pero no bastaba solo con esto, sino que comencé a crear imágenes en mi mente como si fuese una película donde yo era la protagonista. Entonces hagamos de cuenta que la cámara está en mis ojos, es decir, no me veo a mi misma como espectadora, sino que veo a través de mis ojos todo lo que pasa a mi alrededor, soy protagonista.

Entonces:

  • Primero creo una conexión con el dinero: Tomo un billete (puedes tomar un billete de verdad y hacer la acción de verdad y así será más fácil crear la conexión) y lo miro, lo huelo, lo doy vuelta, lo palpo, siento todas esas emociones maravillosas que me produce tener ese billete en mis manos. Me sonrío, le agradezco al universo, le agradezco al billete por estar en mis manos, siento en mi estómago esa felicidad que me produce tenerlo conmigo, es un gran compañero de aventuras. Repito este acto todas las veces que quiero. La repetición va creando la conexión y la “memoria” sobre esa conexión. Si teníamos una conexión negativa, ahora estamos creando una conexión positiva que anulará la anterior. Para que esta acción se convierta en un hábito, lo haremos por 21 días seguidos. Las veces que queramos. A veces me preguntan ¿se puede hacer más rápido? Y yo respondo ¿Se puede pasar del frío al calor tan rápido? No, cada cosa lleva su proceso. Si durante muchos años, tuvimos una creencia, no se puede cambiar tan rápido. A veces hasta tarda mucho tiempo más según cada persona y según lo arraigada que sea la creencia y la resistencia que pongamos para cambiarla. Los 21 días corresponden a un tiempo en que esta acción se convierta en un hábito. Pasados esos días, seguramente no habrá un día en el que no recordemos tomarnos cinco minutos para realizar esta acción. Será como cepillarse los dientes cada mañana. Así como también, llegará un día en que la conexión haya sido creada y ya no necesitaremos hacer esta acción.

Sumando técnicas y metodologías

A esta práctica podemos sumarle muchas otras herramientas como códigos sagrados, mantras, meditaciones, leer libros sobre la temática, a mí me han servido mucho los libros dirigidos a las ventas y la autorrealización, autores como Og Mandino, Deepak Chopra, Norman Vincent Peale, Eduard De Bono, Napoleón Hill, Robin Sharman, Spenser Jhonson, Kiyosaki, entre otros.

A medida que estamos en el proceso, vamos a ir sintiendo y sobre todo “viendo” que nuestros pensamientos van cambiando, que nuestros sentidos se van modificando, y para esto hay que estar lo más consciente posibles de nuestros pensamientos, de nuestras emociones y actos, cómo hablamos, qué palabras usamos, y esto es muy importante, porque si por un lado, estoy intentando crear una conexión positiva, pero sigo usando palabras negativas cuando hablo de ello, esto significa que estoy teniendo una resistencia al cambio, que es muy normal, pero debemos observarla para poder identificarla y cambiarla.

Ejercicios

Luego de esto, lo que yo hice fue ir probando pequeños ejercicios para aplicar a través de la visualización:

  • Nuevamente, vamos a estar concentrados en lo que vamos a hacer, relajados (con ojos abiertos o cerrados, como sea más cómodo, a mí me gusta hacerlo con los ojos cerrados porque mejora mi concentración) y supongamos que necesito 20 dólares para comprar el libro “El mejor hermano del mundo, de la autora Romi Lazcano que tiene en la tapa una paloma blanca y letras de color turquesa que lo venden en la librería “Cositas para leer” y cuesta U$S20” , que quiero regalarle a mi hermano para su cumpleaños.
Entonces tengo dos opciones de visualizarlo:
  1. La primera es visualizarme con el libro en la mano, envuelto en regalo, sintiendo la felicidad enorme de haberlo podido conseguir y entregándoselo a mi hermano y luego él me da un abrazo y yo agradezco al universo por tener el regalo en mis manos.
  2. La segunda es visualizarme con el dinero en la mano, sintiendo la alegría y felicidad de haber podido conseguirlo, y con ese dinero me veo yendo a esa librería específica y hablo con el vendedor, quien me lo trae, veo la tapa, los colores, la paloma, le pago al vendedor, veo cuando le doy el dinero, él lo agarra y me da la factura. Y yo agradezco al universo por tener el dinero y el regalo en mis manos.

Una vez que termino de visualizarme y recrear esa película, voy a decirle al universo “gracias, gracias, gracias, universo te envío mi petición y sé que tú te encargarás de enviarme lo que sueño.  Y sigues haciendo tu vida, es decir, te olvidas, lo dejas ir, ocupas tu mente en otras cosas, dándole así el tiempo a esa energía, para que se encargue de encontrar y enviarte lo que querías.

O también puedo decirle “Universo muéstrame cómo puedo realizar lo que visualicé”.

Testimonio

Ésta última petición me hace recordar a un evento que tuve hace dos semanas atrás. Se había metido un virus en el servidor donde tengo alojadas varias páginas webs, mías y de clientes. Estaba desesperada por conseguir a un profesional de seguridad informática que me ayude a quitar el virus, porque yo no lo sabía hacer.

Hablé con varias personas, pero no tenían tiempo, uno por una cosa, otro por otra, otro me quería cobrar fortuna, en fin. Estaba a contra reloj. Y tenía dos caminos, seguir desesperada y con esa energía seguir atrayendo más desesperación, o visualizar. Por lo cual, me detuve un momento, cerré mis ojos, respiré profundo, me calmé hasta encontrar la tranquilidad necesaria para hacer mi petición y dije “Universo muéstrame cómo puedo solucionar el problema de los virus en el servidor y las páginas que están alojadas allí y gracias, gracias, gracias porque ya he solucionado el problema de los virus en el servidor y las páginas que están alojadas allí”. Acto seguido, me fui a dormir.

Sin mentir al día siguiente cuando me levanté, prendí la computadora, tomé mi café absolutamente confiada en que ese día iba a quedar todo arreglado, encontré un video en youtube donde explicaban a la perfección el paso a paso de cómo decodificar el lenguaje de programación del virus, y borrarlo manualmente, sin necesidad de programas que no sabía utilizar y que me llevarían muchos meses aprender. Así fue que me la pasé un día entero decodificando y borrando página por página. Borrar un código de programación de una web y hacerlo mal, puede significar que la web no se vea nunca más. Y yo pude solucionar el problema sin que me pasara nada de esto.

Hay que sentirlo además de pensarlo

Por supuesto que cuando hice mi petición sentí mucha alegría, mucha felicidad, para recurrir a una imagen inmediata, la emoción es muy parecida a cuando la persona que te gusta, te confiesa de una buena vez, que tú también le gustas. Esa es la emoción con la cual hago mis peticiones.

Siguiendo con el ejemplo del dinero, hace un tiempo hice una visualización como ejercicio, en un momento donde no necesitaba dinero, simplemente para probar. Hacía muchos meses que el Sr. Google, debía enviarme un código de verificación domiciliaria, para que yo pudiese comenzar a procesar mis pagos, es decir, para que ellos me paguen. Tenía que hacer una y otra vez el mismo proceso de petición de ese bendito código, y habiendo agotado las posibilidades que te da el mismo sistema, aún no me lo enviaban a mi casa.

Una noche, antes de dormir, visualicé el monto que tenía que cobrar. Me visualicé con un papel en la mano donde decía la cifra que debía cobrar, y dije “(con la emoción de felicidad que me suponía tener ese dinero en la mano), gracias, gracias, gracias por tener este dinero en mis manos. Acto seguido, a los tres días, recibí la carta de google en mi casa con el bendito código para poder cobrar.

Yo ya tengo incorporada la creencia positiva y tengo el hábito de visualizar, meditar, etc. Entonces, me doy cuenta de que cada día las cosas suceden de manera más rápida. Pero para esto tuve que realizar mi proceso e identificar mis creencias limitantes.

Ya no tengo una visión negativa del dinero, al contrario, ahora el dinero me parece maravilloso, somos amigos, tenemos charlas muy enriquecedoras, es un gran compañero que siempre está conmigo. Por otro lado, realmente no soy una persona que pide dinero todo el tiempo, no me interesa, porque tampoco soy una persona demasiado consumista y me da lo mismo tener un auto usado que uno okm, por otro lado, siempre tengo cubiertas mis necesidades, pero en mi caso, también tiene que ver con que me gusta hacer las cosas yo, me gusta crear, soy una artista en todos los aspectos de mi vida, entonces, capaz que no necesito comprarme una cama, compro maderas y la hago yo, y me ahorro al ebanista, porque tengo la creencia de que YO PUEDO HACER todo lo que quiero y me propongo. Y esto es muy significativo, porque puedo querer hacer mil cosas, y no tomar acción. Tomar acción es fundamental para lograr lo que uno quiere.

Realidades paralelas

Acá la cuestión es crear una realidad paralela a la que estamos viviendo. Muchos me preguntan ¿qué diferencia hay entre esto y mentirse a uno mismo?

En que cuando nos mentimos a nosotros mismos, anulamos la parte que nos duele. Y acá no negamos nada. Tenemos la realidad que tenemos hasta hoy y la realidad que creamos a partir de  hoy. Y cada una es diferente. Sin embargo, una no niega a la otra, lo positivo no niega lo negativo, más bien, lo que hace es decir “esto fue antes, esto es ahora” y pongo el foco ahí, y comienzo a vivir mi vida como si ya tuviese lo que quiero, porque tengo la confianza y la creencia en que ya lo tengo, ya es mío, ya estoy sana, ya estoy enamorada, ya he aprobado la materia, ya he logrado tal o cual cosa, y vivo con esa emoción, con esa alegría en mi panza, con esa felicidad. Esa es la energía que atraemos. Vivir es tomar decisiones todo el tiempo. Y yo decido vivir como quiero. Yo ya he vislumbrado cual era mis creencias limitantes en este sentido.

¿Y el entorno?

Ahora bien, vivimos en un momento del mundo donde, es bastante imprudente dejar de escuchar lo que sucede a nuestro alrededor. Hay muchas personas que dicen “apaga la tv, no veas el noticiero, no escuches el programa de radio que habla cosas horribles, no leas el diario, etc. Etc.” Hay quienes lo practican, yo no quiero estar desinformada. Es una decisión de cada uno, porque depende cómo cada uno haya aprendido a gestionar sus emociones con respecto a lo que nos rodea.

Perooo yo trabajo tanto con mis emociones, trabajo tanto la fortaleza para que esas cosas no me destrocen el alma, utilizo la inteligencia emocional para que no afecten mi emocionalidad al grado de destruirme, lo que no significa que no me duela o no me de bronca a veces lo que veo. Lo que hago es que instantáneamente me pregunto ¿Cómo puedo ayudar a resolver esto? Y enfoco mis energías allí. Intento no quedarme llorando, aunque a veces no me sale, intento no sentarme en la emoción de la angustia, porque eso no resuelve absolutamente nada y suelo ser más práctica, pero repito, a veces no me sale… por eso trabajo en ello constantemente.

La realidad paralela, no niega la realidad en la que vivimos, más bien se dispone a mejorarla. Si la negara, no podría hacerlo ¿De qué manera puedo mejorar el hecho de que EE.UU deje de matar niños inocentes con sus bombardeos? Y yo te pregunto, en principio: ¿alguna vez has intentado tener una conversación con el presidente de turno para invitarlo a que recapacite? Probablemente no. Probablemente no tengamos esa llegada con él, o no nos haga caso. ¿Has intentado manifestar de alguna manera tu descontento con ese accionar? ¿puedes hacer algo para cambiar la situación? ¿Solo depende de vos? Probablemente lo que puedas hacer no alcance o sí. Pero en principio dependerá de lo que vos estés dispuesto a hacer. Una posibilidad podría ser educando a las próximas generaciones desde un lugar menos materialista y más humano, comenzando por tus propios hijos, sobrinos, nietos, amigos, y todas las personas que tengas al rededor.  Todo lo que pasa a nuestro alrededor, es consecuencia de la educación que hemos consumido y que son, junto con las experiencias, las que van formando nuestras creencias limitantes, entre otras.

Y volviendo al tema, (siempre me voy por las ramas y hay alguien que me diría “está bien irse por las ramas, mientras haya un tronco”), las creencias para mí, definen la realidad que tenemos. Y la que podríamos tener.

Entonces, comenzar a desmenuzar los cuadros de nuestra mente, buscar las creencias limitantes en nuestra memoria, buscar en nuestra propia historia de vida, cuáles fueron las causas de nuestros pensamientos y creencias, es un paso enorme para poder avanzar en nuestro propio crecimiento, y para poder crear una nueva realidad paralela, que a la larga o a la corta, se transforme en nuestra realidad concreta, que la podamos palpar de verdad, que podamos ver y disfrutar lo que otrora fue un sueño, una visualización.

Y es algo que yo vivo cada día.

¿Y por casa cómo andamos con esas creencias limitantes?

Les mando abrazos

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